domingo, 11 de agosto de 2019

UNA MONEDA AL AIRE

Por Simón Carrillo, 10°02 

Foto: Julián Ospina
Tendré que poner a prueba de nuevo mi suerte. Mi cuerpo ya está cansado, cansado de pisar esta tierra que ya no es mía, exhausto de esperar ese preciado mañana, uno en el que al levantarme pueda sentir esa brisa de aquellos árboles que a apunta de excavadoras y "proyectos de desarrollo" lograron arrebatarme. Uno en el que no tenga que esperar con desconsuelo el llanto de mi madre cada mes, cuando en las revuelterías se nos niega la papa que solíamos arrancar, cuando a mi hermano que tanto disfrutaba de contemplar las estrellas a medianoche en la finca ya toca ponerle velitas para que algún día encuentre el camino a casa. Muchos dicen que hay que levantarnos, afilar los machetes, salir a las calles y levantar muy alto las pancartas, y hacer que se escuche nuestra voz, pero cómo no llenarnos de temor, si quien dice protegernos despliega sin cuidado alguno ese manto tenebroso y oscuro, que poco a poco se ha ido llevando a muchos de los que aún tenemos fe, nos amurallan como a animales entre reformas y nuevos mandatos, y al que no matan lo asfixian con más y más impuestos. Allá arriba discuten y avientan sus oprobios, mientras estamos mendigando un pedazo de pan, ajustan sus costoso trajes, mientras cosemos nuestros harapos, e incluso, se bajan sus pantalones y muestran el trasero sin vergüenza, mientras nuestros niños mueren sin ninguna atención o escrúpulo. Muchos ya se resignaron, a condenarse, a condenar a sus seres queridos y a sus futuras generaciones. Pero cuando el pueblo se canse de que desangren sus entrañas, cuando por mano propia se limpien la mugre que las élites se encargaron de echar en sus ojos, cuando ni la selva pueda escuchar el lamento de los caídos, nos levantaremos, renacidos en furia e inconformismo, ese cúmulo de últimos suspiros hablará por nosotros. Por aquellos dueños de la miseria, por los sin techo, por esos que llevan ausentes tanto tiempo, por los desahuciados y desprotegidos, por mi pueblo hecho ruinas cubierto de fango y de humillación, la moneda algún día estará de nuestro lado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Y ASÍ CULMINA...

Por Juan Carlos Henao Torres , 11° Luego de una ardua lucha, donde nuestro pensamiento vagaba en busca de una respuesta hacia un resultado f...